jueves, 25 de agosto de 2016

Chocó. “Cuando el pueblo se une, en una causa justa, no hay quien lo detenga”

Tras siete días de paro, las negociaciones encaminadas a poner fin al Paro Cívico (PC) prosiguen. Gobierno y representantes de organizaciones sociales aún no han llegado a un acuerdo definitivo pero se han alcanzado acuerdos parciales, relacionados con la culminación de vías terrestres, el saneamiento financiero del Hospital San Francisco de Asís, la construcción de cuatro nuevos centros de atención hospitalaria y el caso de Belén de Bajirá, cuya pertenencia al Chocó se comprometió a defender el Ejecutivo ante el Congreso de la República. La redacción de uno o varios Conpes parece ser la única vía para asegurar la credibilidad y el cumplimiento del Gobierno. 


El pasado domingo abrieron sus puertas almacenes y tiendas en Quibdó, capital chocoana. Habían estado cerradas desde el miércoles 17 de agosto, cuando inició el PC que ha logrado movilizar a parte importante de la población del departamento. Los chocoanos salieron masivamente a las calles en busca del aprovisionamiento necesario para seguir con el paro indefinido, decretado para exigir al Gobierno el mejoramiento de las pésimas condiciones económicas, sociales, de infraestructura y servicios públicos que viven desde hace décadas (Consultar, Lanzado paro indefinido en el Chocó: https://www.desdeabajo.info/colombia/item/29526-lanzado-el-paro-civico-indefinido-en-el-choco.html ).

Los alimentos y productos adquiridos fueron insumos necesarios para la gran jornada de movilización que sobrevino el pasado lunes 22 de agosto. Denominado día D, el lunes trajo consigo una movilización masiva de más de 70.000 personas que se volcaron una vez más sobre las calles de Quibdó para manifestar su descontento y expresar que antes que desanimarse, permanecían en pie de lucha ante la actitud dilatoria con la cual el Gobierno estaba manejando la situación. Ese día no ‘volaron’ las piedras, no se registraron mayores incidentes de alteración del orden público, las calles del Chocó fueron tapizadas con arengas, música y representaciones dramáticas que acompasaron la protesta.

Al tiempo que esto sucedía, medios de comunicación informaban que había sido pactado un preacuerdo con el Gobierno para levantar el PC. Desinformaban una vez más, pues esto solo sucedería horas después . Tal “preacuerdo” no era más que el ofrecimiento por parte de un grupo de funcionarios, de una serie de medidas basadas en las exigencias de los líderes del paro, muy cierto, pero hecha en una mesa de trabajo que contaba con la presencia del Gobernador del Chocó, de dos representantes a la Cámara por el departamento, sin contar con la presencia de delegados del Comité Cívico por la Dignidad del Chocó, principal organización de esta protesta.

Ante la molestia generada entre los manifestantes y voceros, por las propuestas surgidas de la mesa de trabajo entablada entre los días sábado 20 y domingo 21 de agosto, el viceministro del interior Guillermo Rivero, quien ha liderado por cuenta del Estado la mesa de negociación se refirió : “Lo que hicimos entre sábado y domingo fue afinar las respuestas del Gobierno, obtener la información más detallada posible de cada uno de los temas que están contenidos en el pliego de peticiones, para poder venir y ofrecer respuestas concretas y bien estudiadas".

No hay humo blanco aún
El Chocó completa, al momento de escribir esta nota –martes 23 de agosto– su séptimo día de movilización, y hasta el momento las negociaciones no han conducido a un acuerdo entre el Gobierno y los líderes y voceros del paro. Por el contrario, el Gobierno entabló una mesa paralela con la que prefabricó unos acuerdos para llevar, a través de sus delegados, como oferta a las organizaciones que lideran la movilización en el territorio.
Olvidó la delegación gubernamental que quien convocó la jornada de movilización no fue ni el gobernador, ni los representantes a la cámara, sino una serie de organizaciones sociales con la cuales de manera paradójica, no se había sostenido un diálogo fluido y serio desde fines de la semana anterior, y con las que había que sentarse a elaborar la propuesta. Otra muestra de que el Gobierno, al igual que en el paro de los camioneros  http://desdeabajo.info/colombia/item/29246-inmoviles-siguen-los-camioneros-en-las-vias-del-pais.html  y el paro de los maestros del Cauca http://desdeabajo.info/colombia/item/29246-inmoviles-siguen-los-camioneros-en-las-vias-del-pais.html , sigue conservando su amañado estilo de negociación antes que sentarse a la mesa directamente con los actores y llegar a acuerdos serios, definitivos, que pongan fin a las situaciones que las generan.
Las negociaciones en Quibdó, entre la delegación gubernamental liderada por el viceministro Rivero y lideres del Comité Cívico por la Dignidad del Chocó, continuaron el día lunes y prosiguen hoy martes. El documento de “preacuerdo” (Ver recuadro 1) construido entre la delegación oficial y dignatarios del departamento en el Palacio de Nariño ha sido, a pesar de la manera como fue construido, el insumo de discusión sobre el que se han logrado algunos acuerdos provisionales.
El gobierno se comprometió a girar 720 mil millones de pesos al departamento para la culminación de los 70 kilómetros faltantes a las vías Quibdó/Medellín y Quibdó/Pereira. Dicho compromiso contempla que estos recursos sean asegurados a través de un documento Conpes que será elaborado por el gobierno nacional como hoja de ruta para la finalización de estas obras reclamadas por el Chocó en movilización. También se logró un acuerdo provisional para que el Estado sane fiscalmente al Hospital San Francisco de Asís, asumiendo un pasivo del orden de 37.000 millones de pesos, además de construir un hospital de tercer nivel en Quibdó, y tres de segundo nivel en otros lugares del departamento. En otro de los acuerdos importantes, el Gobierno se comprometió a defender ante el Congreso de la República la pertenencia del Chocó de Belén de Bajirá municipio en disputa con Antioquia.

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Una amenaza para la paz: La minería puede ser la coca del posconflicto

Por Raúl Zibechi / Rel-UITA 

Tras cinco décadas de guerra, Colombia está comenzando a transitar una nueva realidad luego de cuatro años de negociaciones entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, en La Habana. El motor de la guerra fue la lucha por la tierra. 


Para los campesinos, la defensa de sus parcelas de autoconsumo era cuestión de sobrevivencia. Para los terratenientes, la ampliación de la frontera agropecuaria estaba atada a la acumulación de capital, por ser una economía rentista de escasa inversión.

Desde la década de 1980, los cultivos de coca y los laboratorios para la elaboración de cocaína le dieron nuevos significados a la guerra. 

La alianza entre narcotraficantes y militares llevó a la formación de grupos paramilitares que asesinaron entre 3.000 y 5.000 miembros de la Unión Patriótica (ligada a las FARC), entre ellos dos candidatos presidenciales, 13 diputados, 70 concejales y 11 alcaldes. 

El fenómeno paramilitar provocó hondas mutaciones en la sociedad colombiana.

En las dos últimas décadas los campesinos perdieron más de seis millones de hectáreas (el 15 por ciento de la superficie agropecuaria) a manos de narcotraficantes y paramilitares que se han convertido en grandes terratenientes, ahora legalizados a través de la “desmovilización” pergeñada durante la presidencia de Álvaro Uribe. 

La cuestión minera. Un tema ausente en las negociaciones de paz 

La paz necesita un nuevo modelo de desarrollo. Los seis temas de la agenda de La Habana incluyen “Solución al problema de las drogas ilícitas” y “Política de desarrollo agrario integral”, que pasa por la restitución de tierras a los campesinos.

Sin embargo, la llamada “locomotora minera”, la principal propuesta del gobierno para el período que se abre, es la gran ausente en las negociaciones de paz. 

En la X Feria Internacional Minera celebrada en septiembre de 2014 en Medellín, el viceministro de Minas y expresidente de la Cámara Colombianade Minería, César Díaz Guerrero declaró que “el sector llamado a ser el gran jugador en el posconflicto se llama minería”. 

El sector representa el 2,5 por ciento del PIB y permitiría resolver los problemas sociales: “No hay un municipio de Colombia donde no tengamos minería, eso nos permitiría desarrollar actividades mineras en todo el territorio para incorporar seguramente algunos reinsertados” (El Espectador, 18 de setiembre de 2014). 

Para el sociólogo Alfredo Molano, uno de los más lúcidos analistas de las causas de la guerra, “hay dos horizontes contrapuestos: el campesino, modesto en escala, limitado en la acumulación de capital, pero estable desde el punto de vista social; y el minero empresarial, ambicioso, devastador y respaldado incondicionalmente por el gobierno” (El País, 2 de mayo de 2015). 

En Colombia la minería a cielo abierto es una forma de guerra, que está siendo impulsada y protegida por los paramilitares. La coca ya no es el gran problema colombiano, sino la minería. 

De las tres millones de hectáreas que integran el departamento del Cauca, dos millones están comprometidas en el desarrollo minero-energético, algo que inevitablemente va a afectar a la mayoritaria población rural. 

Un tercio de la superficie del país sufre el mismo destino, siendo la minería aurífera la más problemática. 

De la coca al oro. Más problemas y dramas para el campo

La minería tiene, en el caso colombiano, cuatro grandes problemas. 

El primero es ambiental y debería estar fuera de discusión. El desarrollo de la minería amenaza al Macizo Colombiano (donde nacen los grandes ríos: el Magdalena, el Cauca, el Putumayo y el Caquetá) y surte el 70 por ciento de los acueductos del país. 

Molano sostiene, en base a datos de la CEPAL, que el 48 por ciento del territorio se está desertificando, siendo uno de los tres más ricos del mundo en recursos hídricos. 

El plebiscito, la izquierda y los sectores libertarios

Por:Julián L. Acción Libertaria Estudiantil 


El 3 de septiembre del 2012 en un alocución presidencial se presentó lo que sería la hoja de ruta de negociación entre las partes que meses atrás venían discutiendo las posibilidades de poner fin al conflicto armado protagonizado por el gobierno nacional y las FARC-EP. Dicha ruta de negociación, que además generaría los criterios de la misma, se publicó con el nombrede “Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, en donde se haría énfasis en la necesidad de vincular a la sociedad en su conjunto lo cual implicaba el hecho de que lo acordado debería ser refrendado por el pueblo colombiano.

Aunque las FARC-EP insistiera durante estos casi cuatro años de negociación en que los acuerdos deberían culminar con la convocatoria de una asamblea nacional constituyente, en el último anuncio del 23 de Junio, el llamado “último día de la guerra”,las partes llegan a un acuerdo para muchos inesperados, ya que parecía que el mecanismo de refrendación supondría el punto de quiebre de todo lo acordado hasta el momento: Las FARC-EP deciden renunciar, por lo menos en lo inmediato, a que el pos-acuerdo sea abierto por una asamblea nacional constituyente y acoge una “fórmula de convergencia” que implicaba dejar en manos de la Corte Constitucional la decisión sobre el mecanismo de refrendación1, la cual, como era previsible, inclinó la balanza hacia la propuesta del gobierno nacional de implementar un plebiscito.

Lo que se sabe de la reforma constitucional que da vía libre al plebiscito parece aún no dar respuesta a todos los posibles escenarios2, por ejemplo ¿qué pasaría si la votación en el plebiscito no supera el umbral definido del 13% del censo electoral? ¿Qué sucedería legalmente si circunstancialmente ganara el no? La corte hasta el momento se ha referido a que cualquier escenario desfavorable para el plebiscito podría ser atajado con otro acto legislativo o con la construcción de otro acuerdo entre las partes que no implique refrendación. Como sea, se hace evidente que en medio de un país políticamente polarizado en torno a los acuerdos, estos deberían arrancar con un respaldo social que lo blinde mínimamente de legitimidad por una mayoría en las urnas.

En este escenario las fuerzas políticas han empezado ya a mover sus fichas. Por un lado, la derecha más recalcitrante, integrada principalmente por ganaderos y terratenientes como lo demuestran quienes firman el llamado a construir el Movimiento de Unidad Republicana en oposición al plebiscito3, han empezado a actuar en bloque tras la figura de Álvaro Uribe Vélez y de su partido el Centro Democrático, empujando una campaña por el NO, esta vez ya no negándose a las posibilidades de dialogo para terminar la guerra sino ahora argumentando que los actuales acuerdos entregan demasiadas concesiones a la insurgencia y se hace necesario renegociar. El impacto de esta campaña aun genera confusiones, algunas encuestas han expresado que se va imponiendo el NO sobre el Sí4, aunque otras la desmienten. Vale la pena anotar además que este sector ha sabido jugar con el descontento de los sectores sociales frente al gobierno nacional para promover su campaña, como sucedió en el marco de las negociaciones del paro camionero, con taxistas e incluso con sectores campesinos. Así es claro que es esta derecha la que se presenta como el más peligroso enemigo del plebiscitico.

En la otra esquina encontramos a una diversidad de sectores, en muchas ocasiones contradictorios, que levantan conjuntamente, en una apuesta táctica, la campaña por el SI. Por supuesto la coalición de la Unidad Nacional en el gobierno ha sido uno de sus mayores promotores intentando garantizar con ello su continuidad en el poder.

La izquierda ante el plebiscito
Aunque el grueso de la izquierda coincide en la necesidad de que el proceso se lleve a buen término y se pueda avanzar a un escenario en donde la mediación de las armas no marque el ritmo de la política, existe una controversia sobre el papel que esta debe jugar. Más o menos las posiciones oscilan alrededor de dos perspectivas: por un lado algunos sectores de izquierda, asociados al trotskismo y el maoísmo, han manifestado una fuerte crítica al proceso y aunque expresan su deseo por el fin del conflicto se apartan de la campaña por el SI al plebiscito manifestando que los acuerdos no son garantías para la lucha pero además que esa “paz” poco tendría que importar al movimiento social que se ha movido históricamente en la lucha amplia y de masas. En esta posición encontramos al MOIR, quizá la fuerza de izquierda con mayor influencia política en el país, que en manos de Robledo decide apoyar a rechistas el SI en el plebiscito más que por convicción por una necesidad de no aislarse de la coyuntura nacional, sin que eso implique sumarse a hacer campaña por el SI. También encontramos en esta posición el menos influyente Partido Socialista de los Trabajadores (PST – LIT) quienes han sido promotores históricos del voto en blanco y para el caso del plebiscito junto a otros sectores, como la denominada militancia de base de la UP, llaman a rayar la papeleta exigiendo una asamblea nacional constituyente. Es decir, ni SI ni NO.

La segunda posición presenta un apoyo logístico y político al plebiscito volcando gran parte de sus energías, si no todas, en estimular la campaña por el SI. Esta postura la abanderarían principalmente los tradicionales sectores bolivarianos, concentrados puntualmente en Marcha Patriótica, quienes han volcado casi todos sus esfuerzos en respaldar los diálogos de paz y en llenar de base social lo acordado. Vale la pena recordar que este mismo sector depositó gran parte de sus energías en las llamadas “constituyentes por la paz”, en una apuesta por presionar socialmente para que la mesa viabilizara un proceso constituyente como mecanismo de refrendación e implementación de lo acordado, hasta que la insurgencia renunció en lo inmediato a dicha pretensión.También encontramos a Congreso de los Pueblos y el resto del camilismo, quienes han depositado sus esfuerzos en la campaña por el SI a la vez que exigen que se haga pública la mesa de negociación con el ELN y manifiestan, sin mayor fuerza, las ausencias y límites de lo acordado en La Habana. Hoy la “Marcha” lidera, secundada por “Congreso” y un variopinto del movimiento social, la campaña por el SI para el plebiscito moviendo campañas sectoriales en torno a la paz.

En términos globales el panorama de la izquierda se mueve dentro de una primera postura que bajo una posición muchas veces sectaria y simplista le resta importancia a las posibilidades que abre el actual momento histórico y una segunda que ha agotado el grueso de su agenda de trabajo en lo que se diga y se haga en La Habana, llevándolo a tomar posiciones erradas sobre la agenda propia del movimiento social que no elude la paz, pero sí debería aterrizarla y develar los límites de lo acordado.
Esta gran polémica se da en medio de una tensión sobre lo que significaría para la disputa político-electoral la terminación del conflicto con la guerrilla más grande del país: si el proceso lograse tener un éxito relativo el escenario más probable parece ser el del blindaje de la Unidad Nacional para sostener su lugar en el ejecutivo y su mayoría legislativa, de lo contrario parece ser el Uribismo el que tendría mayor capacidad de capitalizar los errores de lo acordado a la vez que la izquierda se muestra incapaz de presentar alternativas de mayorías.

Hacia la construcción de una alternativa libertaria



miércoles, 3 de agosto de 2016

¿Juegos olímpicos o juegos de tronos?

Con significativa lucidez Guy Debord proclamó que en capitalismo contemporáneo nos toca vivir o sobrevivir en la “sociedad del espectáculo”.En efecto, emergen nuevamente los Juegos Olímpicos, competencia deportiva ecuménica, verdadero festival de sponsors y que ayudará al bombardeo mediático para distraer a las masas a nivel global de los brutales ajustes socio económicos, los cotidianos bombardeos en la zonas de conflicto de Asia y Africa, de la trágica y humillante situación de miles personas desplazadas por las guerras. “Refugiados” que no hallan refugio sino encierro y xenofobia.
Mientras en la ciudad carioca los atletas desfilen bajo los patrióticos estandartes de las lides guerreras simuladas en competencias de destreza física, en esa misma urbe, los excluidos continuarán arrastrando sus miserables vidas en las calles y favelas con la acechanza de las fuerzas represivas estatales.
Es paradójico que este despliegue de alegrías inducidas se dé en Brasil, país en el cual estos juegos fueron motivo de enroques políticos, denuncias de negociados y hasta la deposición de la presidenta.
Hoy como ayer, el deporte es la pantalla que pretende encubrir las contradicciones sociales y las maniobras políticas.
Cabe señalar que en Francia los fastos de la Eurocopa de fútbol no pudieron frenar las masivas protestas contra la reforma laboral regresiva del gobierno de Hollande.
Bombardeo mediático, coartadas espectaculares y la cruda realidad rasgando todos los velos de la hipocresía de los poderosos del mundo.

Otro municipio mexicano decide regirse sin partidos políticos ni policías

Nota de ALB: La decisión no es inaudita en México. Existen los ejemplos de Cheran K'eri [Michoacán, 18.000 habitantes] que lleva más de 5 años siendo un municipio autónomo y el más reciente de el Ejido Tila [Chiapas]. Estaremos pendientes de si la decisión vecinal cristaliza en un nuevo municipio autónomo. 



Como consecuencia de los acontecimientos violentos y ante el vacío de autoridad en el municipio de Asunción Nochixtlán, ciudadanos del lugar iniciaron un proceso organizativo para promover la desaparición de los poderes municipales y la conformación de un consejo municipal que haga la función de gobierno, así lo establecieron durante la asamblea popular.

Víctor Cruz Flores, vecino de esa ciudad Mixteca, explicó que la asamblea fue convocada por Facebook y que a la comunidad han llegado los representantes de Naciones Unidas (ONU), de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). Hasta el momento no ha habido autoridad municipal que asuma la responsabilidad que les compete.

Resaltó la necesidad de conformar un grupo que represente a los nochixtlecos, porque quien está manejando la política de Nochixtlán es el grupo magisterial hasta ahora.

La mayoría de ciudadanos coincidieron en desconocer al actual cabildo, por considerar que el presidente municipal se convirtió en cómplice del gobierno en el crimen de más de 11 jóvenes. Destacaron que hay un descontento generalizado y que existe un vacío de autoridad.

“Nosotros no necesitamos de un edil, o de policías que estén al servicio de alguien. Nosotros solos hacemos recorridos, instalamos barricadas, y así es como vigilamos nuestros pueblo. Aunque no hay nadie que nos ayude, no han existido actos de rapiña, lo que indica que somos un pueblo tranquilo, no como otros intentan hacerlo ver. Hoy somos la ley”, dijo el lugareño.

Sostuvo que el edil y su familia permanecen refugiados en una de sus casas que tienen en Nochixtlán, en donde son caciques, pues llevan años apoderándose de los recursos del pueblo.



viernes, 22 de julio de 2016

La experiencia de Mujeres Libres: 80 años del surgimiento del feminismo anarquista organizado

“Si de veras queremos la revolución social, no olvidemos que su principio primero está en la igualdad económica y política, no solo de las clases sino de los sexos”, en “El problema sexual y la revolución de los sexos”
Revista Mujeres Libres, n°9.


Ya han pasado 80 años del inicio de la Guerra civil Española y de la mayor experiencia histórica del movimiento anarquista. Para algunas autoras como Susan Brown y Peggy Kornneger el anarquismo al constituirse como una filosofía política que se opone a todas las relaciones de poder forzadas o coactivas, debería ser intrínsecamente feminista. Su originalidad teórica reside especialmente en su visión política y en no ser una corriente dogmática, por lo que se pueden encontrar una amplia gama de planteamientos libertarios al respecto de lo que es el feminismo, la posición de la mujer y la feminidad.

Sin embargo, las prácticas machistas en el movimiento revolucionario anarquista y socialista eran cotidianas en la época de la Guerra Civil Española. Por este motivo diversas mujeres pertenecientes a las organizaciones del movimiento libertario –CNT, FAI y JJLL- deciden crear una organización propia y autónoma. “Mujeres Libres”, según la investigadora feminista Mary Nash -pionera en el estudio de esta agrupación-; “tanto la organización como la revista con el mismo nombre, tienen una naturaleza feminista además de anarquista, ya que reivindicaban la liberación de las mujeres como consecuencia de su papel de subordinación con respecto a los hombres” (1).

Dentro del anarquismo social hay dos grandes teóricos clásicos que representan dos corrientes opuestas en torno a la liberación de la mujer. Por un lado estaba Proudhon, quien en su momento interpeló fuertemente a las feministas por atacar la familia como reproductora de la opresión de la mujer, pues para él esta era la institución que más encarnaba la justicia, por lo tanto quienes seguían su postura no consideraban atingente la conformación de Mujeres Libres, pues afirmaban que dividía al movimiento y que el lugar de la mujer era al lado de los revolucionarios, pero reproduciendo su rol histórico en el hogar y en la cocina. Por otro lado, estaba la concepción “bakuninista” que sí apoyaba la lucha de las mujeres y comprendía que la emancipación de ellas era realmente necesaria y que sus reivindicaciones eran reales. Bakunin concluye que “la mujer es, en el capitalismo, propiedad privada del hombre, y que mediante el matrimonio y la familia, ésta estaba reproduciendo las condiciones en las que se fundamenta el Estado” (2). Además, Bakunin consideraba al matrimonio como una institución opresora pues ponía al hombre por sobre la mujer,  que reproduce la ideología estatal y capitalista, y es la base de la existencia de la propiedad privada.

De esta forma no todos los anarquistas consideraron que la lucha de las mujeres era algo trascendental, y dejaban estos problemas siempre en el contexto doméstico y privado. Muchas mujeres anarquistas vieron la necesidad de interpelar a sus compañeros de lucha, no solo en las fábricas y en las calles, sino que también en sus propias casas y familias. Lo cual se refleja en una de las interpelaciones que realiza Lola Iturbe en el artículo “La educación social de la mujer” publicado en la revista “Tierra y Libertad” el 15 de octubre de 1935: “Todos los compañeros, tan radicales en los cafés, en los sindicatos y hasta en los grupos, suelen dejar en la puerta de su casa el ropaje de amantes de la liberación femenina y dentro se conducen con la compañera como vulgares maridos”.



viernes, 15 de julio de 2016

Medicina legal confirma responsabilidad del Esmad en muerte de joven en Duitama

14 jul. CI.- Carlos Valdés, director de Medicina Legal, señaló en su informe que Luis Orlando Saiz murió “por trauma craneoencefálico severo producido por impacto de proyectil de alta velocidad lacrimógeno, es decir, por el impacto de una granada lacrimógena en la cabeza”.

El Instituto de Medicina Legal presentó un informe este jueves que demuestra la responsabilidad del Esmad en la muerte del joven Luis Carlos Saiz, habitante de Duitama, el pasado martes tras recibir un disparo en el rostro durante el Paro Camionero que completa más de un mes.

El anuncio de Valdez coincide con la versión de un testigo que señaló que Saiz se encontraba mirando su celular cuando un miembro del Esmad le disparó una granada lacrimógena en la cabeza: “Los señores del Esmad se nos acercaron. Él estaba hablando por celular y yo vi cuando el agente del Esmad le hizo el disparo -a un metro y medio de distancia- en la cara. No lo vi solo yo, sino todas las personas que estaban ahí”.

El informe desvirtuó la versión de varios medios y de la policía, según la cual el joven habría muerto por el uso de explosivos artesanales. Carlos Valdez señaló que no se encontraron rastros de pólvora en el cuerpo.

Los familiares de Saiz reiteraron que el era un joven trabajador que vivía en Duitama y que no tuvo ninguna participación en el Paro. En un video publicado por Boyacá Radio, que circula en redes sociales, la hermana de Luis Carlos condenó la muerte de su hermano y señaló que el Esmad es responsable de la muerte de su muerte: “Lamentablemente pasó lo que pasó, fue por culpa del Esmad, ellos no tenían por qué quitarle la vida”.