miércoles, 11 de julio de 2018

Por un deporte sin lucro ni competencia. “Primer torneo anticapitalista de micro-futbol”.


Por un deporte sin lucro ni competencia. “Primer torneo anticapitalista de micro-futbol”.

Por: Walter Guadalupe.

El mayor espectáculo de futbol está llegando a su fin. En la retina y en la mente de millones de personas se quedarán gravadas las imágenes de jugadas, goles y encuentros deportivos de las selecciones nacionales participantes en el mundial de futbol Rusia 2018. La evocación del balón rodando por los mega estadios rusos estará acompañado no solo del júbilo, las luces y el entretenimiento deportivo, sino del constante bombardeo publicitario de grandes marcas de productos multinacionales, la exaltación de la cultura televisiva, la imposición de un espíritu nazionalista, el machismo; en suma, el recuerdo vivo de la relación existente entre deporte y capitalismo.

En efecto, los eventos deportivos mundiales, especialmente el futbol, se han constituido en una de las formas más contundentes que tiene el capitalismo para legitimarse y reproducir su dominación social y económica de unas clases sobre otras, transmitiendo valores como el consumismo ciego, el racismo, el estatismo, la competencia, el sexismo, la pasividad y la anomia social. 

La hegemonía de estos valores, reproducidos y aprovechados a través del futbol, genera una alienación tal que opera como bálsamo frente a las miserias del mundo. Baste, por lo pronto, mencionar que, mientras la selección Colombia quedaba eliminada por su similar de Inglaterra; en el departamento del Cauca fueron masacradas siete personas, situación que agrava aún más la creciente persecución, criminalización y asesinato de luchadores/as sociales tanto en la región del cauca como en el resto del país. Este acontecimiento fue invisibilizado por los grandes medios de comunicación, ya que la agenda mediática estuvo marcada por el “dolor” y la “tristeza” de ver la “selección” quedar por fuera del mundial. La idea es clara: la muerte de campesinas/os pobres no llena titulares.

Ahora bien, cansados/as y fastidiados/as por la mercantilización del deporte y de los valores impuestos por la hegemonía capitalista, el pasado 7 de julio, en la ciudad de Medellín, se realizó el primer “Torneo anticapitalista de micro-futbol”. Iniciativa materializada por los/as compañeros/as de La Casa Cultural El Hormiguero.

El objetivo es claro: pasar de la crítica a la acción. El realizar un torneo de micro-futbol con un tinte anticapitalista, lo cual conlleva controvertir y confrontar la exaltación del lucro, el deporte de élite, el individualismo, el deseo de imponer la superioridad sobre el “débil”,  supone subvertir y plantar rupturas al mercantilismo y su competencia feroz, reapropiándonos del futbol como práctica deportiva colectiva, diversa y solidaria. 

Con la participación de cuatro equipos mixtos, sin la presencia de árbitros, sin técnicos ni capitanes, sin premiaciones o reconocimientos por “talentos”, con el propósito de re-crear formas diversas de relacionamiento, donde la solidaridad, la autogestión, el respeto y el apoyo mutuo se constituyan en principios de una vida solidaria y opuesta al show capitalista; se propició un escenario para reafirmar la posibilidad de re-construir formas alternativas organizativas que permita enfrentar la vorágine neoliberal.

Vale la pena mencionar que el costo de inscripción por equipo se destinó para la hidratación (néctar de maracuyá con jengibre), la alimentación (sancocho vegetariano) y la compra de un balón. Todo ello demostrando tanto el valor solidario como autogestivo, los cuales permiten  concretar acciones que desvirtúen el lucro y la mercantilización de nuestras vidas.

Ahora bien, la pelota no ha terminado de rodar en Rusia, así como los ceros no dejan de aumentar en las cuentas de mercaderes del futbol –incluidos los jugadores- . Mientras los intereses coloniales, imperiales y capitalistas se consolidan detrás del balón, es necesario que los sectores sociales que le apostamos a la transformación de realidades determinadas por el dinero, nos atrevamos a pasar a la ofensiva: proponiéndonos formas contrarias a la barbarie del capital, activando la autonomía y la autogestión.



domingo, 13 de agosto de 2017

Privacidad en internet para periodistas

1. Introducción

Muchos periodistas veteranos, pero no solo ellos, seguramente notaron que repentinamente nos vemos otra vez bombardeados desde todas partes del mundo con menciones del Watergate. Libros como 1984 de George Orwell están exhibidos en las librerías y un aire de peligro para la libertad de expresión y libertad de prensa se expande lentamente como una nube negra sobre el hemisferio occidental, elevando antiguos temores. Cuando un presidente estadounidense al mando acusa a un ex presidente de vigilancia; cuando evita que los medios de comunicación centrales de los Estados Unidos tengan acceso –que hasta ahora siempre se había otorgado, y dado por hecho—a las conferencias de prensa que él realiza; y cuando incesantemente golpea y acusa a los medios de ser el enemigo número uno del país, no resulta sorprendente que surjan recuerdos del presidente Nixon con cada tweet autocompasivo sobre SNL, y que incluso los senadores republicanos como John McCain expresen temor por el futuro de la democracia. 


Y McCain no está solo. Muchos periodistas con los que he hablado recientemente expresaron su preocupación por lo que le espera a la libertad de prensa. En un momento en que es posible expresar la siguiente afirmación: “Donald Trump controla la NSA”, y no ser considerado un mentiroso, todo puede ocurrir. Agreguémosle a esto el hecho de que las noticias recientes sobre la CIA nos han enseñado que casi todos los sistemas de encriptación pueden estar en peligro si alguien tiene la perseverancia de descifrarlos, y entonces estaremos en camino a imaginar un mundo totalmente distópico, donde ni siquiera puedes ponerte demasiado cómodo en tu sofá, frente a tu propio TV inteligente.

La buena noticia es que sin embargo es posible hacer que sea difícil para otra persona tratar de interceptar tus correos electrónicos, los mensajes de texto que envías o tus llamadas telefónicas. Puedes tomar medidas para hacerles la vida más difícil a aquellos que quieren develar tus fuentes y la información que te revelan. Por supuesto, el grado de esfuerzo que estás dispuesto a hacer para proteger tu privacidad, el anonimato de tus fuentes y la seguridad de tus datos, debe ser proporcional a la probabilidad de una amenaza real, sea por un hacker o un espía.

“Las promesas tradicionales –no voy a revelar la identidad de mi fuente ni entregar mis anotaciones—son un poco vacías si no tomas medidas para proteger tu información digitalmente”, dice Barton Gellman del Washington Post, cuya fuente, el ex empleado de la NSA, Edward Snowden, ayudó a descubrir el alcance de las operaciones de la NSA y la GCHQ británica, para su entrevistadora Tony Loci. La misma Loci, quien cubrió el sistema judicial estadounidense para AP, el Washington Post y USA Today, y fue acusada de desacato a la corte por negarse a identificar las fuentes, probablemente respaldaría esa afirmación.

Entonces, ¿qué es lo que se debe hacer para garantizar que las fuentes e información de un periodista estén seguras? A groso modo, los consejos podrían agruparse en las siguientes categorías:

Proteger las aplicaciones y funciones en el dispositivo. Esto se conoce como reducir la “superficie de ataque”, es decir, limitar al máximo las aplicaciones instaladas, usar solo aquellas que sean de fuentes reconocidas, seleccionar aplicaciones que requieran derechos mínimos, mantener el sistema completamente actualizado y con los parches correspondientes, y tener varios controles de seguridad en el dispositivo (según los informes técnicos recientes de mejores prácticas).

Aislar tus dispositivos y/o su entorno. Por ejemplo, la aislación física de una computadora para revisar archivos, o el uso de dispositivos móviles prepagos.

Actuar con cautela, tanto en el mundo digital como en el real. Esto tiene mucho que ver con el sentido común y un poco menos con el software. Por ejemplo, nunca escribas el nombre de tu fuente; ciertamente no lo hagas en una aplicación ni en cualquier documento almacenado en tu computadora; y tampoco en nada que esté guardado en la nube.

2. La comunicación con la fuente y el resguardo de los datos confidenciales
Empecemos por enumerar lo que puedes hacer cuando se trata de comunicarte con una fuente y almacenar la información confidencial que obtuviste de ella:



lunes, 3 de julio de 2017

Disponible para Web El aguijón 31

Compartimos la nueva edición del periódico El Aguijón. Esperamos incentive reflexiones y acciones en contra de los planes de muerte del estado y del capital. Así mismo, queremos aportar y abonar el camino, desde una mirada anti-autoritaria, hacia nuevos horizontes de autonomía,  dignidad y solidaridad.

Motivamos su lectura y difusión.

https://issuu.com/elaguijon-klavandoladuda/docs/el_aguij__n_no._31

martes, 13 de junio de 2017

APOYEMOS LA AUTOGESTIÓN::::ACTIVEMOS LA AUTONOMÍA

El periódico El Aguijón necesita de tú solidaridad para poder imprimir la edición N° 31 (enero - junio/ 2017). Por ello estamos ofreciendo estos dos diseños de camisetas estampadas a dos tintas con el tema: “Activemos la autonomía”.

- Camisetas de color claro, preferiblemente blancas.
- El estampado es a dos tintas. Todas las tallas. Unisex.
- Se venden camisetas por encargo. Precio: 25.000
- Para realizar pedidos escribir al correo especificando todo lo anterior y el diseño a estampar: elaguijon@riseup.net
elaguijon09@gmail.com



martes, 16 de mayo de 2017

Cine club Libertario. Ciclo: Resistencias al extractivismo en América latina

La expropiación histórica de los territorios, aguas, alimentos, saberes, plantas y animales en favor de la mercantilización es una constante que en latinoamérica se amplía, hace más de tres décadas, con la implantación del neoliberalismo  y la inversión extranjera directa de las empresas transnacionales. A pesar de sus planes de muerte, la organización en defensa de los bienes comunes ha florecido desde perspectivas amplias que aglutinan a gentes, colectivos, movimientos y articulaciones en las calles y las montañas. El Cine Club Libertario, se inaugura con el ciclo: Resistencias al extractivismo en américa latina, con el próposito de ayudar a dimensionar la fuerza de los afectados y a visualizar la dimensión del monstruo al que nos enfrentamos. Además, de afilar una mirada crítica abonada con autonomía para cosechar libertad.

Viernes 19/may/5pm: La voz del Gualcarque. Honduras/2015.
Viernes 26/may/4pm: Liberación de La Madre Tierra. Colombia/2015-17
Viernes 02/jun/4pm: Serie documental: "Territorio crudo". Argentina/2015
Viernes 09/jun/4pm: IIRSA, la infraestructura de la devastación. Chile/2016


viernes, 14 de abril de 2017

El pensamiento anarquista resucita en el siglo XXI

La crisis económica, la corrupción y el mal gobierno son tres enfermedades graves que están logrando que el mundo cambie y que renazcan fantasmas que parecían olvidados, como el desprestigio de la democracia y el resurgimiento de pensamientos y doctrinas que se creían derrotadas, como el comunismo, el extremismo de derecha y, sobre todo, el anarquismo, que se está instalando en el corazón de las sociedades desarrolladas. 

El pensamiento anarquista resucita en el siglo XXI y está detrás de esa definición actual de la auténtica democracia como "la organización de la libertad al margen del poder del Estado". Los ciudadanos, frustrados ante sus gobiernos, que les maltratan y decepcionan, recuperan el espíritu anarquista que rechaza el Estado como el peor invento de la Humanidad y a esos partidos políticos que se lo han apropiado, expulsando al ciudadano de la vida pública y de la política.

El pensamiento anarquista, en retroceso durante el siglo XIX y derrotado en el XX, conserva, sin embargo, una fresca y sorprendente vigencia en el pensamiento contemporáneo, perfilándose claramente como uno de los principales inspiradores de la filosofía política del siglo XXI, etapa en la que se está produciendo una reacción "libertaria" del hombre contra unos estados que acumularon demasiado poder y que oprimen y aplastan al pueblo desde "mentiras" a las que denominan "democracias".

Siempre idealistas, confiados ingenuamente en la capacidad de los colectivos para resolver sus propios problemas, poseedores una sorprendente y terca fe en el hombre, individualistas y a veces violentos, los anarquistas acertaron siempre en lo que criticaban y fallaron en lo que construían. Su mayor acierto histórico ha sido generar una propuesta de emancipación sin haber creado al mismo tiempo una política, una constitución, un programa económico y un gobierno.

Su terca fe en la libertad constituye hoy un ejemplo y un faro de inspiración, hasta el punto de que son ya muy pocos los intelectuales de pensamiento libre que no comparten esa crítica esencial del anarquismo a las instituciones que han sido creadas no para beneficio de los ciudadanos, sino para reforzar el poder del Estado.

Los anarquistas fracasaron al querer fabricar una maquina autónoma que, sin pretender conquistar el poder del Estado, hiciera nacer una sociedad nueva en la que el Estado no tuviera sitio, a pesar de que ese fue el mas hermoso y esperanzador intento de mejorar la política y la convivencia humana en los últimos siglos.

Cuando los anarquistas denunciaron al socialismo autoritario como una aberración política, recibieron en pleno rostro el brutal puñetazo de una Unión Soviética triunfadora, teórica patria de obreros y campesinos. Pero, sin embargo, tenían razón, como resulta ahora evidente.

Los ciudadanos del siglo XXI está redescubriendo el anarquismo, desprestigiado y vilipendiado por las poderosas maquinarias de propaganda del comunismo y el socialismo. Resulta que las tesis anarquistas no eran tan violentas, irracionales y peligrosas como decían y que su rechazo al Estado todopoderosos e intervencionista, aquel que asesinó a decenas de millones de sus propios ciudadanos, que terminaron abandonándolo y derribando el vergonzoso Muro de Berlín, era un acierto lúcido y una vigorosa defensa de la libertad y del ser humano.

El pensamiento anarquista no ha dejado de estar presente en todas las luchas del hombre moderno contra la opresión de los gobiernos, contra el poder abusivo de los partidos políticos, contra la ocupación y sojuzgamiento de la sociedad civil, contra el absolutismo, el comunismo, el nazismo, el capitalismo y la opresión, en la lucha de los alzados y guerrilleros y en los movimientos de liberación y en las cruzadas contra los grandes dramas de la humanidad: la guerra, la pobreza, el hambre, la esclavitud, la marginación, la desprotección de los débiles y la desigualdad.

Hoy, el anarquismo, como filosofía que eleva al ser humano por encima del Estado y de todas esas instituciones y artilugios que lo refuerzan y lo hacen imponente, recupera cada día mas brío y potencia.